Productos Sostenibles: ¿Cómo negociar su alcance?

10 aspectos a considerar antes de pedir a un estudiante que desarrolle un «Producto Sostenible» o cómo negociar una solicitud de un cliente para desarrollar un «Producto Sostenible»

 

Es común que sucedan los siguientes escenarios: 1) Que un profesor le pida a un estudiante que el producto que debe desarrollar sea sostenible, y 2) que un cliente también le pida a un contratista que desarrolle un producto sostenible. En cualquiera de los escenarios, ¿cómo saber si realmente tanto cliente como diseñador están entendiendo lo mismo sobre lo que significa que un producto es sostenible?

Si usted como estudiante o diseñador se enfrenta a alguna de las situaciones descritas anteriormente, o asume el rol del profesor o empresario cuando solicita un requerimiento de sostenibilidad en un producto, a continuación, le comparto 10 tips que pueden ayudarle en la negociación del alcance del producto que vaya a desarrollar. Una de las claves, como en todo proceso de innovación, es seguir desarrollando la habilidad de formular las mejores preguntas que ayuden a concretar y a alinear el alcance de lo que se quiere hacer:

 

  1. Enfoque del ciclo (red) de vida. Puede haber innovaciones y mejoras sobre la sostenibilidad de un producto en cualquiera de las fases de su ciclo de vida, sea en una o en un grupo de ellas; por ejemplo, un producto puede ser más sostenible si se mejora algo en su proceso de fabricación, así la apariencia y funcionalidad del mismo siga igual.
  1. Materia. Partiendo del enfoque del ciclo de vida, ¿el producto busca elevar la eficiencia en el consumo de materia? ¿la eficiencia en el aprovechamiento de excedentes o residuos? ¿se aplicará la estrategia de la desmaterialización? Por ejemplo, un producto puede ser sostenible si logra reducir la cantidad de materia prima usada para su fabricación, en comparación con una versión previa. 
  1. Energía. Al igual que con la materia, ¿en el ciclo de vida del producto se buscará la eficiencia en el consumo de energía en alguna fase? ¿o en el funcionamiento mismo del producto? ¿se aprovechará la energía residual? ¿se buscarán fuentes alternativas? Por ejemplo, un producto puede ser más sostenible si necesita menos baterías para su funcionamiento, o combustibles alternativos, frente a otros productos similares. 
  1. Biodiversidad humana (Necesidades Básicas) Esto da cuenta del enfoque social tradicional. Considerando los actores involucrados en el ciclo de vida, ¿qué bienestar se buscará para alguno o algunos o todos los involucrados, incluyendo el consumidor/comprador/usuario final? Además, las diferencias geográficas y culturales pueden determinar si una decisión incorpora o no la sostenibilidad en un producto. Por ejemplo, el producto puede ser sostenible si facilita su desensamblaje y recuperación por parte de los recicladores de la ciudad en donde se deseche. 
  1. Biodiversidad no-humana (Necesidades Básicas) Dentro de los actores involucrados en el ciclo de vida de cualquier producto están otras formas de vida y los demás recursos naturales. El bienestar de ellos también puede buscarse en cualquier etapa del ciclo de vida del producto (por ejemplo, mantener o mejorar la calidad del agua) Por ejemplo, un producto puede ser sostenible si elimina todos los metales pesados de su fabricación. 
  1. Tiempo. Lo que se considera sostenible actualmente puede no serlo generaciones después. Además, con cada decisión sobre la sostenibilidad de un producto hay que formular preguntas como: ¿cuánto durará el impacto positivo? ¿en cuánto tiempo se percibirán los beneficios? Finalmente, ¿cómo se incorpora el efecto rebote en las decisiones de diseño? Por ejemplo, un producto puede ser sostenible si estimula el uso de fuentes alternativas de energía, pero al mismo tiempo ayuda a educar al consumidor sobre cómo disminuir su consumo de energía a lo largo del tiempo. 
  1. Volumen. La sostenibilidad de un producto está asociada a los volúmenes de entradas y salidas de materia y energía en las fases de su ciclo de vida. Algo puede ser sostenible en pequeña escala en su producción, pero puede no serlo en gran escala, y viceversa. Por ejemplo, si un producto aprovecha alguna materia prima que se considera residuo puede ser sostenible hasta el punto en el que empiece a demandar más materia prima de la que hay disponible como residuo (y, de pronto, el modelo de negocio empiece a demandar materia prima nueva) 
  1. Trade-off. Este concepto es clave para “vivir tranquilo”, sabiendo que es imposible desarrollar un producto perfectamente sostenible. En la valoración de los atributos de un diseño hay que negociar la prioridad para cada uno de ellos, en función de distintas variables: marcos legales, salud humana, requerimientos negociables y no negociables de los actores involucrados, disponibilidad de tiempo, capital y otros recursos para el desarrollo del producto, entre otros. Por ejemplo, en algún momento tal vez haya que sacrificar la biodegradabilidad de todo el producto para elevar el desempeño del mismo al igual que su vida útil. 
  1. Indicadores. La sostenibilidad a veces es mencionada como un atributo de un producto sobre el cual todos los involucrados hablan, pero realmente pocos saben cómo evidenciarla. Aquellos aspectos que se vayan a incorporar en el producto, si se acuerda que agregan valor al mismo, deben poder demostrarse de forma transparente ante los actores involucrados a través de métricas que le permitan a un consumidor, por ejemplo, entender la magnitud de la sostenibilidad de lo que está comprando y consumiendo. Por ejemplo, un producto puede ser sostenible porque demuestra el beneficio financiero que transfiere de la utilidad que genera a otros actores involucrados del ciclo de vida (es decir, no sólo hace esto, sino que lo mide, lo gestiona y está en capacidad de mejorarlo continuamente) 
  1. Comunicación. Finalmente, en el marco de la transparencia requerida cada vez más por los diferentes grupos de interés para todas aquellas organizaciones que desarrollan y venden bienes y servicios, es clave para la sostenibilidad de un producto determinar qué se espera comunicar, con qué objetivo, de qué formas y a través de qué canales. Por ejemplo, un producto puede ser sostenible porque comunica claramente en varios canales a sus consumidores el beneficio que puede entregar si ellos regresan el producto al fabricante cuando quieran cambiarlo, y esta comunicación genera el comportamiento esperado en las personas que reciben el mensaje.

 

Entonces, la próxima vez que se vean ante el reto de desarrollar un producto sostenible, abran la posibilidad para el diálogo, de tal manera que pueda ponerse en discusión qué es aquello relevante para evidenciar en la oferta de valor de un producto. ¿Cómo llegar a un acuerdo? Hay estrategias como el análisis de materialidad frente a las prioridades de una organización ante los temas de sostenibilidad y responsabilidad, los marcos legales frente a materias primas y procesos asociados a los bienes y servicios, requerimientos de los actores involucrados clave frente al desempeño del producto, oportunidades en los mercados a los que se quieren llegar en función de atributos de sostenibilidad de los bienes y servicios, entre otros aspectos. Determinen su estrategia y tomen decisiones en compañía de sus actores involucrados clave.

Tengan en cuenta lo siguiente: no existe tal cosa como un “Producto Sostenible” u otro “No Sostenible” La sostenibilidad es relativa en la medida que no es posible incorporar absolutamente todas las variables posibles en un mismo diseño. Finalmente, todo es susceptible de seguir siendo mejorado y repensado.

 

¡Como siempre, todos los aportes y comentarios son más que bienvenidos y agradecidos!

 

¡Éxitos!

Lucas R. Ivorra Peñafort

Texto original de (tomado de): https://www.academia.edu/32024884/Productos_Sostenibles_Como_negociar_su_alcance

 

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Autor:  Julio Andrés Rozo

13 años de experiencia en el sector de los negocios verdes y la sostenibilidad. Fundador de AISO Academia de Innovación para la Sostenibilidad. Columnista de Revista Dinero en el tema de economía verde.